Mg. Graciela Pérez Morán
Los avances y cambios tecnológicos acelerados están determinando nuevas demandas en la educación superior. Este nuevo escenario gestado por la interrelación entre educación, comunicación digital y el contexto global obliga a aprender aprender la tecnología de información y comunicación (TIC) y su integración curricular en la educación.
Este crecimiento vertiginoso nos exige a ser cada día más competitivos, capaces de desarrollar estrategias innovadoras, creativas y reflexivas ante situaciones reales, con apertura a la tecnología acorde a las exigencias globales. Es así que las (TIC)[i] dan un giro en la dinámica de la enseñanza clásica - presencial para pasar a la enseñanza en línea2, ya que al involucrar al estudiante a tareas con el uso de recursos tecnológicas promueve experiencias nuevas y significativas, las mismas que permiten construir su propio conocimiento de manera autónoma, a partir de un razonamiento crítico, reflexivo y de evaluación, desarrollando así competencias personales y profesionales.
Por ello, el Proyecto Educativo de la Universidad Católica Los Ángeles de Chimbote señala que el régimen de estudios de la Universidad sustentado por el currículo de estudios, crea las condiciones del aprendizaje autónomo y mediado, en base a la planificación, autorregulación y autoevaluación del estudiante, con uso de tecnología que permita darle ubicuidad, asincronía e interactividad en las modalidades: presencial, semi presencial a distancia y virtual[ii]. Lo que significa que nuestra educación está orientada a implementar estos procesos de transformación de la educación.
Para lograr lo dicho anterior, es imprescindible que el estudiante aplique los recursos tecnológicos en el aprendizaje y que complemente con el uso de diferentes estrategias didácticas, motivacional y de autoevaluación de logros y expectativas. De esta manera, será protagonista de su propio aprendizaje y establecerá el cumplimiento de metas en tiempo, espacio y construcción del conocimiento.
